dic 19, 2011
Gira a Fortuna, del 25 al 28 de noviembre de 2011; informe por Michael Froude
Seis incondicionales de la Audubon disfrutaron una gira de cuatro días en Fortuna durante el feriado de la Independencia de Panamá de España. Para alojarnos luego de un largo viaje y por dos días completos de pajareo aprovechamos la cómoda casa de huéspedes Cabello de Angel, ubicada frente una cascada de ese nombre. Cuerpo y alma se mantuvieron unidos gracias a una combinación de oferta culinaria limitada en la zona y cocina propia, entre la cual destacó el pastel casero de calabaza de Claudia Ahrens.
La Reserva Forestal de Fortuna rodea el embalse hidroeléctrico del mismo nombre y se ubica sobre la División Continental, la cual constituye el límite entre las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro. El área es renombrada por su clima húmedo y es casi totalmente virgen bosque nublado. Afortunadamente para nosotros la lluvia fuerte y las neblinas se confinaron principalmente a las horas de la noche, lo que nos permitió disfrutar de períodos de sol durante el día, facilitando vistas magníficas del paisaje espectacular de la zona, el Mar Caribe y el archipiélago de Bocas del Toro.
La cantidad de aves observadas en los senderos forestales fue menor que en visitas anteriores y se nos escaparon especialidades de la zona, como el Ave-Sombrilla Cuellinuda y el Trogón Colirrayado, el cual a pesar de los esfuerzos incansables de Bill Ahrens con grabaciones de sus cantos no pudimos encontrar. No obstante, buenas observaciones de bandadas mezcladas compensaron esta falta. Antes de desayunar la primera mañana, vimos en el borde de la carretera más de una docena de especies, incluyendo el Tirano Colilargo, Tangaras Rojinegra, de Passerini y Moteada, Eufonias Gorricanela y Dorsioliva, todos aparentemente impávidos a la presencia de un Gavilán Aludo que observaba la oferta de desayuno desde una elevada percha.
Más tarde, en el Sendero 3 de Noviembre, las observaciones incluyeron Picolanza Frentiverde, Colibrí Ventinegro, Colibrí-Montañés Gorguiblanco, Brillante Coroniverde, Piha Rojiza, Saltarín Coroniblanco, Picoagudo, Tangara
Azulidorado, Mosquerito Cejirrufo y Picogrueso Carinegro. Luego, en la carretera hacia las torres de telecomunicaciones, se vieron la Pava Negra, Urraca Parda y una pareja de Trogón Ventrianaranjado. La verdad es que el vientre del macho de esta última especie era tan rojizo que inicialmente lo confundimos por un Trogón Collarejo.
En la mañana del domingo el sendero de la División Continental nos facilitó observaciones del Colibrí-Montañes Gorguimorado, Tucancillo Verde, Subepalo Moteado, Limpiafronda Lineada y Sotorrey Ocráceo. Un Sotorrey Dorsibandeado muy ruidoso se presentó por largo rato, a una altura fuera de lo normal, en un árbol a orilla de la carretera.
Bajamos a las áreas bajas y alrededores de Chiriquí Grande donde aprovechamos un almuerzo tardío en el restaurante La Herradura. Después, en los terrenos agrícolas de la zona, observamos Gavilán Dorsiplomizo, Loro Coroniblanco, Cabezón Aliblanco, Antifacito Coronioliva, Espiguero Cuelliblanco, Semillero Picogrueso y Picogrueso Azul. A la puesta del sol, grandes bandadas de Oropéndola de Montezuma sobrevolaron hacia sus perchas nocturnas. Varias Polluelas Gargantiblanca se escucharon y una se vio momentáneamente. El regreso a nuestra casa de huéspedes en la oscuridad, lluvia y niebla densa demostró lo inhospitalario que puede llegar a ser el clima de la región.
En la mañana, al comienzo del viaje de retorno a casa, desde un puente sobre una quebrada torrencial de montaña, vimos Mosquerito Guardarríos, Mosquero Negro y Cinclo Norteamericano. Luego, cerca de la estación STRI, disfrutamos de una mezclada deslumbrante de especies, que incluían Colaespina Carirroja, Trepatroncos Barreteado Norteño y Manchado, Picoplano de Anteojos, Sotorrey-Selvático Pechigris y Tangara Bermeja. Un Zorzal Sombrío extraordinariamente valiente, pasió detenidamente por el césped.
En Herrera, realizamos un corto desvío a Las Macanas que proporcionó, además de las especies más comunes, grandes bandadas del Porrón Menor y unos pocos individuos del Pato Collarejo, un solo Gaviotín Real y un Aguilucho Norteño distante. En los campos arroceros de la zona vimos el Ibis Morito, Gallinazo Cabeziamarillo Menor, Carrao, Gavilanes Sabanero y Caminero y una pareja de Halcones Aplomado. Otro desvío corto, a la puesta de sol, a las salinas de Aguadulce produjo observaciones de un Pato Cuchara Norteño, un Chorlo Collarejo y muchas Cigüeñelas Cuellinegras, llevando la cuenta de especies observados durante el largo fin de semana a un total gratificante de 100.
Nuestros agradecimientos van a Rosabel Miró por la organización de la gira y lo beneficioso de su vista y oídos agudos y a Venicio Wilson por su conocimiento enciclopédico, no sólo de las aves sino de la geografía e historia de la fascinante región. Fotos por Rosabel Miró

